La votación legislativa tuvo lugar el 6 de diciembre en Venezuela. Los observadores coinciden en que todo salió bien.
Estuvo marcado por una tasa de participación del 30%, un marcado descenso respecto a las elecciones legislativas de 2015 y 2010. Se desarrolló en las condiciones excepcionales de una crisis económica muy grave agravada por la del Covid19. Sin embargo, estas dos causas no pueden resumir una tasa de participación tan baja. A esto hay que añadir probablemente el cansancio de una población cuyas condiciones de vida se han deteriorado sobre todo a causa de las ilegales sanciones estadounidenses y las maniobras políticas llevadas a cabo por J. Guaido, el señor de los Estados Unidos ... y de Francia. , Autoproclamado presidente, para desestabilizar el país.
La segunda observación es que la alianza formada en torno al Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) del presidente Nicolás Maduro se encuentra ahora con una sólida mayoría en la futura Asamblea Nacional, es decir, al menos 177 de los 277 escaños para más. 65% de los votos emitidos. Este éxito pone fin a una cámara electa en 2015 que estaba dominada por la oposición y había permitido el desarrollo de maniobras políticas destinadas a sabotear el trabajo legislativo y dar garantía a los intentos puschistas y a las intervenciones militares externas. El resultado de las fuerzas opositoras que aceptaron participar en la votación muestra su debilidad e incapacidad para presentar una alternativa creíble. En cuanto a los que boicotearon la boleta con J. Guaidó, les salió el tiro por la culata ya que su intento de una votación paralela el 12 de diciembre terminó en rotundo fracaso.
El Partido Comunista de Venezuela, que en 2015 participó en una alianza con el PSUV, se presentóeste año bajo la bandera de la Alianza Popular Revolucionaria. Esta alianza obtiene 168.743 votos (2,7%). El Partido Comunista de Venezuela (PCV), junto a las organizaciones que integran la Alternativa Popular Revolucionaria, libró una dura batalla política con las difíciles condiciones de la pandemia y la crisis capitalista, además de enfrentar la exclusión de medios de comunicación burgueses y el esfuerzo de las fuerzas socialdemócratas pora ocultar y por tanto minimizar su candidatura.(1)
En este contexto, es un hecho importante que un diputado comunista sea elegido. Podrá promover dentro de la Asamblea Nacional, la voz del PCV, los intereses de la clase trabajadora y otras capas populares y sus luchas.
Estas elecciones legislativas dieron lugar a nuevos ataques contra Venezuela por parte de Estados Unidos, sus aliados y diversas alianzas imperialistas. La UE imperialista se ha puesto del lado de estos ataques. Continúa apoyando al desacreditado puschista J. Guaidó y a las fuerzas reaccionarias en Venezuela que piden sanciones más fuertes. Ante su fracaso, no hay duda de que en un futuro próximo se intensificarán los ataques imperialistas. No hay nada que esperar desde este punto de vista del nuevo gobierno de Estados Unidos.
Nuestro partido condena una vez más los ataques de Estados Unidos, la UE y sus aliados en América Latina. Expresa su solidaridad con el pueblo venezolano y con el PCV.
El Partido Comunista de Venezuela, que en 2015 participó en una alianza con el PSUV, se presentóeste año bajo la bandera de la Alianza Popular Revolucionaria. Esta alianza obtiene 168.743 votos (2,7%). El Partido Comunista de Venezuela (PCV), junto a las organizaciones que integran la Alternativa Popular Revolucionaria, libró una dura batalla política con las difíciles condiciones de la pandemia y la crisis capitalista, además de enfrentar la exclusión de medios de comunicación burgueses y el esfuerzo de las fuerzas socialdemócratas pora ocultar y por tanto minimizar su candidatura.1